Felipe Aja
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La incursión de Felipe Aja en el mundo empresarial se remonta a los años 70, concretamente a 1976, cuando
decide establecerse por su cuenta en un pequeño laboratorio. En aquellos momentos en los que se arriesgaba a probar
suerta tan sólo contaba con un trabajor, muchas ideas y un futuro por recorrer como protésico dental.
Con el paso del tiempo la empresa fue creciendo, se incrementó el número de clientes y en un periodo de tan
sólo tres aņos se hizo necesario buscar un local más amplio que respondiera a las exigencias de un negocio
en constante evolución.
El cambio venia motivado por la creciente necesidad de contar con un mayor espacio que no sólo cubriera las expectativas
de los clientes sino que además pusiera a dispocición de éstos la mejor calidad en productos y servicios.
Esto último se materializó gracias a una fuerte inversión tecnológica y a un aumento, desarrollo y especialización de los empleados.
En el aņo 2001 se llevó a cabo la última reforma con el propósito de dar un paso más allá, consiguiendo con ello que el laboratorio
tuviera una mayor presencia en el sector a nivel nacional. Dieciocho empleados trabajando en un local de 800 metros avalan y subrayan la realidad de esta trayectoria.
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